Tienes 8.000 productos y Google indexa 2.000
La mayor parte de tu catálogo no existe para el buscador. Ni aparece, ni puede aparecer.
Diagnóstico completo de tu tienda —catálogo, fichas, checkout y feed— con la lista de arreglos ordenada por lo que cada uno te va a hacer facturar.
La conversación siempre empieza igual: «necesito más visitas». Y casi siempre, cuando abro Search Console, resulta que Google ha indexado un tercio del catálogo, que hay cuarenta mil URL de filtros compitiendo entre sí, y que las fichas que sí están indexadas salen sin precio mientras el competidor de al lado sale con estrellas y plazo de envío.
Meter más presupuesto en tráfico cuando el problema está ahí es como abrir otra tienda cuando la primera tiene la mitad de las estanterías tapadas. El tráfico que te falta ya lo tienes; lo que pasa es que no llega a los productos que venden.
Aquí no entrego una lista de errores. Entrego un orden de trabajo por categorías, empezando por las que te dejan margen.
Una auditoría técnica mira tu web. Esta mira tu catálogo: cuántos productos ve Google, cómo los entiende, a qué velocidad se cargan las plantillas que venden y qué está pasando con tu feed.
La diferencia no es de profundidad, es de objeto. En una web corporativa de cuarenta páginas el problema técnico suele ser único y global. En una tienda con cinco mil productos el problema es de escala y de reparto: un fallo en la plantilla de ficha se multiplica por cinco mil, y el rastreo que se gasta en URL inútiles es rastreo que no se gasta en los productos que quieres vender.
Por eso cambian las prioridades. Aquí importa cuántos productos están realmente indexados, si tus fichas son elegibles para salir con precio y disponibilidad, qué categorías compiten entre sí, y si el feed que alimenta Shopping y las respuestas de IA está funcionando o lleva tres años rechazando productos sin que nadie lo mire.
Si tu tienda es pequeña y lo que tienes es un problema de web y no de catálogo, te lo diré: te sale mejor la auditoría SEO técnica, que es más barata y ataca eso.
Si te reconoces en dos o más, no necesitas más tráfico todavía.
La mayor parte de tu catálogo no existe para el buscador. Ni aparece, ni puede aparecer.
Cada combinación de talla, color y precio crea una dirección nueva que se come tu presupuesto de rastreo.
Apareces en Google como un resultado plano mientras la competencia muestra precio, estrellas y envío.
El usuario llega con la tarjeta en la mano y el formulario tarda en responder. Ahí se cae la venta.
Preguntas por tu categoría en un asistente de IA y salen tres tiendas. Ninguna es la tuya.
El mismo producto, la misma descripción, y quien se lleva la visita es el marketplace.
Seis frentes. En cada uno te cuento lo que hace todo el mundo y lo que hago yo distinto.
Cuántos productos ve Google de verdad, cuántos ignora y por qué. Filtros, paginación, canónicos, duplicados por variante y URL basura que consumen presupuesto de rastreo sin aportar nada.
La práctica habitual del sector es canonicalizar las URL de filtros. Google clasifica el canonical como método «menos eficaz» y recomienda bloquear el rastreo con robots.txt; su documentación vigente ni siquiera menciona el noindex para facetas. Lo mismo con la paginación: pide un canónico propio en cada página, no canonicalizar todo a la primera. Reviso tu tienda contra lo que Google documenta hoy, no contra lo que se copia de un artículo de hace cinco años.
Para que tu ficha salga con precio y disponibilidad hacen falta como mínimo name, image, offers.price mayor que cero y priceCurrency. Y son recomendables shippingDetails y hasMerchantReturnPolicy, que casi nadie pone.
Dos cosas que el sector cuenta mal y te van a ahorrar trabajo. Una: para las variantes existe ProductGroup con variesBy, y Google acepta tanto una URL por variante como una sola, así que no hay que rehacer nada si tu tienda usa parámetros. Y dos: la prohibición de las reseñas propias afecta a Organization, no a Product. Tu tienda sí puede marcar las valoraciones de sus productos, y mucha agencia se lo prohíbe a sus clientes sin motivo.
Qué páginas de tu tienda compiten entre sí: categorías contra subcategorías, filtros indexados contra categorías y el clásico de la ficha peleándose con la categoría a la que pertenece.
En una tienda la canibalización no es un problema de posiciones, es un problema de dinero: cuando Google duda entre dos páginas tuyas, muchas veces acaba mostrando la que no vende. Cruzo las consultas de Search Console con las URL que las reciben para ver exactamente dónde se está produciendo y cuál de las dos hay que sacrificar.
LCP, INP y CLS medidos por plantilla —home, categoría, ficha y checkout por separado—, no una media del dominio que esconde justo el problema que te está costando dinero.
Me centro en lo que convierte: el buscador interno, los filtros, el carrito y el formulario de pago. Y en los scripts de terceros que hunden el INP en el checkout, que casi siempre son los del propio departamento de marketing. El dato de referencia: 0,1 segundos de mejora suponen un 8,4 % más de conversión en retail, según el estudio de Deloitte y 55 encargado por Google sobre 37 marcas y más de 30 millones de sesiones.
Estado de tu feed de Merchant Center: productos rechazados y por qué, atributos incompletos y desajustes entre lo que dice el feed y lo que dice la ficha.
Aquí está el hallazgo que cambia el presupuesto de mucha tienda. Google lo dice por escrito: «structured data isn't required for generative AI search, and there's no special schema.org markup you need to add». Lo que sí nombra como palanca es el feed de Merchant Center. Y OpenAI va en la misma dirección: para que tus productos aparezcan en ChatGPT piden un feed estructurado, sin ningún requisito de marcado en la página. Tu competencia está pagando por «optimización para IA» a base de código que Google dice que no usa.
Cruce de Search Console y Analytics con los datos de tu negocio para ordenar los arreglos por lo que cada uno aporta, no por cuántos avisos rojos apaga.
Te lo digo con transparencia: no existe ninguna metodología estándar del sector para priorizar SEO por margen, y quien te la venda como tal se la está inventando. Lo que uso es un método propio con entradas concretas —volumen de búsqueda, conversión histórica por categoría en tu Analytics y el margen que tú me digas—. No te voy a prometer un porcentaje de retorno, porque no se puede saber de antemano. Te voy a decir por qué categoría empezar y con qué argumento.
La capa de visibilidad en asistentes de IA la desarrollo entera en GEO para ecommerce, y lo técnico transversal en la auditoría SEO técnica.
Cosas contables, no adjetivos.
De dos a tres semanas desde que tengo los accesos. Con fechas, no con «fases».
Qué categorías dejan margen, cuáles son estacionales y qué quieres vender más. Sin esto, priorizar por impacto en facturación es un adorno. Y accesos: Search Console, Analytics, Merchant Center y logs si los hay.
Rastreo completo con Screaming Frog, análisis del feed, Core Web Vitals por plantilla y pruebas de renderizado. En catálogos grandes, muestreo estratificado por tipo de página en lugar de rastrear todo a ciegas.
Cruce de los hallazgos técnicos con tus datos de tráfico y conversión. Lo que no mueve ventas, fuera del informe por muy rojo que salga en la herramienta.
Presentación en directo con tu equipo, resolución de dudas técnicas y acuerdo del orden de ejecución.
Precios publicados, sin «consúltanos». Lo que mueve la cifra es el tamaño del catálogo, si hay que auditar el feed y si vendes en varios idiomas o canales.
Los precios son sin IVA. Si tu caso no encaja en ninguno de los tres, pide un presupuesto a medida y lo vemos.
No son casos aislados. Se repiten tanto que ya sé por dónde empezar a mirar antes de abrir Search Console.
Es el patrón más repetido. Miles de URL de filtros compitiendo entre sí mientras productos reales con demanda llevan meses sin que Google los visite. La tienda pide más contenido cuando lo que tiene es un problema de reparto de rastreo.
Bloqueo de rastreo en los parámetros que no aportan, canónico propio por página paginada y sitemap segmentado por tipo de página para ver de un vistazo qué se indexa y qué no.
El marcado existe, pero le falta el precio, la moneda o la disponibilidad, o los pone en un formato que no se valida. Resultado: apareces como un resultado plano al lado de competidores con precio, estrellas y plazo de envío.
Revisión del marcado producto a producto, corrección de los campos obligatorios y adición de los recomendados —envío y devoluciones— que casi ninguna tienda española tiene puestos.
Nadie lo mira. Se dio de alta hace tres años, arrastra un porcentaje de productos rechazados que nadie ha revisado y no coincide con lo que dice la web. Es justo la pieza que Google y OpenAI señalan como la que decide si tus productos aparecen en sus respuestas.
Auditoría de rechazos, alineación entre feed y ficha, y completado de los atributos que las superficies de IA están usando para recuperar producto.
El tercero es el más rentable de los tres y el que menos gente mira. Lo desarrollo en SEO forense para e-commerce.
Prefiero decírtelo antes que cobrarte por algo que no necesitas.
Una auditoría técnica mira tu web; esta mira tu catálogo. Cambia el objeto y cambia la prioridad: aquí lo que importa es cuántos productos ve Google, si tus fichas salen con precio, si el feed funciona y qué categorías dejan margen. Si tu tienda es pequeña y el problema es de web y no de catálogo, te lo diré y te saldrá más barato con la auditoría técnica.
Sí, y el enfoque cambia en cada una. Shopify tiene limitaciones que no se pueden tocar, así que el informe se centra en lo que sí está en tu mano y en cómo rodear lo demás. En WooCommerce y PrestaShop el margen es mayor y suele haber módulos generando URL que nadie pidió. En Magento el problema casi siempre es de volumen y de rastreo.
Sí, va incluido en el plan Completa y en el Avanzada. Y no es un extra decorativo: es la pieza que Google nombra explícitamente para que tus productos aparezcan en sus respuestas de IA, y la que OpenAI exige para que salgan en ChatGPT. Es de lo más rentable de arreglar porque suele estar abandonado.
Puedo poner tu tienda en condiciones de que la recomienden, pero nadie puede garantizarte una recomendación, y quien te lo prometa te está mintiendo. Lo que sí puedo decirte es dónde mirar: la documentación de Google y de OpenAI apunta al feed de producto, no al marcado de la página. Buena parte de lo que se está vendiendo hoy como «optimización para IA» son cosas que Google dice por escrito que no usa.
No. La auditoría se paga y se entrega cerrada, y el informe es tuyo aunque no vuelvas a saber de mí. Mucha tienda la contrata precisamente para que su equipo o su agencia actual la ejecute. Si luego quieres acompañamiento, hablamos.
Desde 1.200 € para catálogos de hasta 500 productos, entre 2.400 y 3.500 € para hasta 5.000 productos incluyendo feed e IA, y desde 4.200 € para catálogos grandes, multi-idioma o con marketplace. Lo que mueve el precio es el número de productos, si hay que auditar feed y si vendes en varios idiomas o canales.
Entre dos y tres semanas desde que tengo los accesos. En catálogos muy grandes puede irse a cuatro, y te lo digo antes de empezar, no a mitad.
La auditoría no. Lo que sí incluye es que cada arreglo vaya escrito como un ticket ejecutable, para que tu desarrollador o tu agencia no tengan que interpretar nada. Si no tienes equipo técnico, puedo encargarme de la implementación como servicio aparte y presupuestado.
Search Console, Analytics y Merchant Center como mínimo. Acceso de lectura a los logs del servidor si los tienes, y media hora con quien mantiene la tienda. Nada de eso implica darme permisos de escritura ni tocar tu tienda.
No audito ficha por ficha, sería absurdo y caro. Se hace un muestreo por tipo de plantilla y se detectan los patrones: si un fallo aparece en la plantilla de ficha, aparece en 8.000 fichas y se arregla una vez. Lo que sí se revisa producto a producto es el feed, porque ahí los rechazos son individuales.
Sí, y suele ser uno de los hallazgos más valiosos. Cuando el mismo producto con la misma descripción está en tu web y en un marketplace con más autoridad, la visita se la lleva el marketplace. Eso se puede trabajar, pero primero hay que ver en qué categorías está pasando.
Una auditoría completa aguanta bien entre doce y dieciocho meses si no cambias de plataforma. Lo que sí conviene revisar antes es cualquier migración, cambio de tema o rediseño del catálogo: ahí es donde se generan los errores caros.
La primera llamada no cuesta nada y de ella sales sabiendo si tu problema es de catálogo, de feed o de otra cosa. Si es de otra cosa, te lo digo y te ahorro la auditoría.
Sin permanencia · El informe es tuyo aunque no sigas conmigo · Respondo en 24 h